La noche del 25 de enero de 2013 comienza el Año Nuevo de los Árboles en la tradición judía. En hebreo se llama Tu B’Shevat (Too Bishvaht). Marca el cambio de la dirección de la savia de los árboles: se dice que la savia en este día, en lugar de dirigirse hacia las raíces, comienza a fluir hacia las ramas.

Este día es denominado a partir del día y mes del calendario judío, el 15º día del mes Shevat. Originariamente era un día relacionado con los impuestos, y marcaba el comienzo del año para los diezmos de la fruta. La fruta recogida antes de este día era parte del impuesto del año anterior, pero cualquiera recogida después estaría marcada como fruta para el impuesto del nuevo año. También era un día en el que mujeres y hombre soltero se encontraban en los campos para cortejar.

Año Nuevos de lo Árboles | Tree - Ward Broughton

Bajo la influencia de la cábala en el s. XVI, Tu B’Shevat se volvió más mística y se elaboraba una comida especial para celebrar los frutos de la tierra. La comida, llamada Tu B’Shevat Seder, es una expresión del Árbol de la Vida cabalístico. Los diferentes tipos de fruta que se comen y el vino que se bebe son formas simbólicas de invocar la Bendición Cósmica y reparar el Árbol de la Vida. Muchos judíos aún toman parte en esta comida a día de hoy, y concluye con una preciosa bendición: “Que todas las chispas derramadas por nuestras manos, o las manos de nuestro ancestros, o por el pecado del primer humano contra el fruto del árbol, sean devueltas e incluidas en la majestuosa poderío del Árbol de la Vida”.

Ahora en Israel es un día de consciencia medioambiental, pero también un día para nuevos comienzos, como la colocación de piedras para nuevas construcciones o la plantación de nuevos árboles. Cada años se plantan seis millones de árboles en conmemoración de aquellos que fallecieron en el Shoah (Holocausto). Como resultado, los medios se refieren a él a menudo como el Día del Árbol de Israel.

Como bruja judía, es uno de los maravillosos festivales judíos que están enlazados a la agricultura y la naturaleza de tal forma que se integran sin ningún problema a mi práctica Pagana. En este día, comeré frutas secas de la última cosecha y celebraré la promesa del retorno de la abundancia a la tierra de mis ancestros. La imagen sobre la que se suele meditar tradicionalmente encajaría perfectamente en cualquier círculo pagano: “El hombre es un Árbol del Campo”

Tiene muchas interpretaciones diferentes, desde la conexión del Hombre con la Tierra, hasta la forma en la que vivimos tanto una vida externa y visible como una vida interna y oculta. El texto proviene de Deuteronomio 20:19, pero esa frase concreta es tan pertinente hoy en día como lo era hace miles de años, cuando fue escrita.

¡Feliz Año Nuevo de los Árboles!