Hemos tenido unos duros y fríos diciembre y enero, en los que tuvo lugar nuestra famosa marcha de patinaje sobre hielo de las «Once Ciudades», pero un febrero inusualmente apacible, y ahora escribo esta editorial a primero de Marzo con unos 15 grados de temperatura. La primavera se respira en el aire, el sol brilla a través de las sucias ventanas, y es hora de empezar a pensar en una limpieza primaveral.

En el Encargo, nos encontramos las conocidas líneas «Si no lo encuentras dentro de ti, jamás lo encontrarás fuera de ti». Este principio se ha conocido durante siglos. El sabio egipcio Hermes Trismegistos, ya la formuló de la siguiente manera: «Lo que está abajo, es como lo que está arriba», y este principio es la piedra angular de la astrología. Pero la pregunta es ¿puedes darle la vuelta a este principio? ¿Si encuentras algo fuera de ti mismo, implica esto que también se encuentra en tu interior? ¿Si determinas cosas suceden en el mundo que te rodea, es ello un reflejo de las cosas que están sucediendo en tu interior? ¿Si tus ventanas están sucias después de un largo invierno encerrado, implica esto que es el momento de «limpiar tu propia perspectiva sobre la vida»?

En el pasado he hablado sobre los fractales; aquellos patrones que se repiten en sí mismos con detalles más y más complejos. En cierto sentido, os propios humanos son también fractales. Las enfermedades, por ejemplo, no sólo se perjudican al órgano enfermo, sino también a otros órganos. Este es el principio de todas las formas de diagnóstico de la Nueva Era, como la iridología. La totalidad del cuerpo se refleja en el iris. Si utilizas acupuntura o acupresión, te encontrarás con que la totalidad del cuerpo se refleja en el pie, o en la oreja.

En la astrología podemos ir un paso más allá. En un horóscopo, no solo encontramos a la persona y su cuerpo, sino también el patrón de su vida, su entorno, su trabajo, etcétera. Y en el Arte, vamos un paso más allá todavía: si no lo encuentras dentro de ti, jamás lo encontrarás fuera de ti…

En siglos pasados, antes de la era de las máquinas y los ordenadores, la personas tenían que realizar muchas tareas repetitivas. Ya trabajases en el campo o en casa, gran cantidad de tus actividades diarias podían realizarse con un piloto automático, como lo llamaríamos ahora. Esto liberaba la mente: había tiempo para darle vueltas a las cosas. Hoy en día, tenemos que complicarnos la vida para encontrar algo de tiempo en el que «meditar» y redescubrir apreciaciones que probablemente, en tiempos pasados, para la mujer sabia fuesen una cuestión de rutina. De modo que sí, puede que sea cierto que la primavera es el momento de comenzar con una perspectiva fresca y limpia sobre la vida ¡y sobre tu propia vida!

Los rituales del Arte no son sólo cosas bonitas para poder hacer, y experimentar; también funcionan. Funcionan restableciendo el vínculo entre nosotros y las fuerzas arquetípicas que operan detrás de la vida, detrás de los procesos de nacimiento, maduración, floración y muerte. Te volverás más consciente de estos procesos a medida que trabajes en ti mismo, y en tu propia vida. Y ser más consciente te ayudarás a estar equipado para moldear tu propia vida, y ayudar a otras a moldear las suyas.

En realidad el hecho de que mi perspectiva de la vida necesite ser refrescada o no, es completamente ajeno a la cuestión. Si eres consciente de algo tan tonto como unas ventanas sucias, puedes usar el mismo proceso de limpiar ventanas como una experiencia que puede revelarte algo sobre ti mismo, o algo sobre alguien o algo más que esté en tu mente ahora mismo. Puede que descubras que hay cosas que han sucedido en el pasado que te han dejado con un sentimiento de «suciedad». Puede que sea hora de «limpiar» esos sucesos; re-evaluarlos, arreglar las cosas, y aprender de formas consciente de la experiencia.

¿No sería maravillosos que pudiésemos comenzar la época primaveral con un alma nueva que está tan fresca, limpia y reluciente como esas ventanas limpias? ¿Listos para experimentar el misterio del Huevo, el misterio de la sexualidad en Beltane, y el despliegue de una nueva y joven vida?

¡Os deseo una muy feliz primavera!

¡Bendiciones!

Wiccan Rede
Primavera 1997
Editorial

Imagen «Let there be urbex» por darkday bajo licencia CC BY 2.0