Con el crecimiento de la industria de videojuegos, hay más y más gente que está comenzando a familiarizarse con el concepto de la realidad virtual. Sin embargo, las brujas nunca han conocido algo que no sea precisamente eso. Si nos ponemos a pensarlo ¿acaso no es virtual toda forma de realidad?

Tras más de quince años involucrado en el Arte, he llegado a tener contacto con todo tipo de grupos y personas alrededor del mundo. Desde auténticos grupos hereditarios, hasta grupos más anárquicos; desde los Gardnerianos tempranos, hasta los autodenominados Diánicos. No es ninguna sorpresa que la englobadora palabra clave aquí sea diversidad. ¡El Arte significa muchas cosas diferentes para muchas personas diferentes!

Cuando comenzamos nuestra búsqueda, el énfasis radicaba en aprender y hacer las cosas del modo «correcta». Habiendo crecido en la sociedad occidental, asumías de forma automática que el Arte había tenido extensas raíces históricas; que había tenido algún tipo de «ancestro común». De modo que buscabas los libros más auténticos, las formas más auténticas de realizar un ritual, y tratabas de convertirte en un «auténtico» brujo, a diferencia de los que hacían las cosas como querían, mezclando todo en el proceso.

Y, junto a tu búsqueda, creas una imagen de lo que el Arte es para ti.

Comenzabas a construir tu propia realidad virtual.

Mientras tu propio sistema de creencias no entre en conflicto con el de otras personas, es poco probable que ni siquiera te percates de que tienes tal sistema de creencias. Mientras todo el mundo esté de acuerdo con que -10º es f-f-f-río y de que necesitas ponerte un abrigo, no hay motivo alguno para cuestionar este tipo de «realidad». Para ti, sólo hay una realidad, sin un «número de versión».

De todos modos, además de involucrarnos más y más en el Arte, también aprendimos más y más sobre magia. Magia es el arte de ____ Lo que sea, pero el resultado final es que algo cambia. O al menos eso esperas. Y para bien. A ser posible.

Relatividad por Crackpot PapercraftPero aun queda el gran interrogante: ¿Qué cambia? ¿Estamos cambiando la realidad? ¿O estamos cambiando nuestro propio concepto de la realidad, de modo que la realidad parece haberse alterado? Con el tiempo, practicando algo de magia, te familiarizas con varios niveles de realidad. La mayoría de las personas están familiarizadas con los pathworkings (o meditaciones guiadas) y el trabajo con sueños, y se percatan de que la realidad del día a día es algo diferente. Pero, ¿acaso lo es?

Uno de los avances más recientes en el pensamiento científico sobre el cerebro humano es el concepto de «aprendizaje evolutivo». A diferencia del modelo de computación, que presupone la existencia de secciones pre-programadas, esta teoría sugiere que el cerebro evoluciona como resultado de nuestro interacción con el mundo que nos rodea. La interacción y la información recabada son la primera causa de que las conexiones de nuestro cerebro se fortalezcan o debiliten, y que a partir de ahí, por ejemplo, se desarrollen habilidades motoras.

Cuanto intentamos construir una representación interna de la realidad sucede algo similar. Cuando vemos algo, lo único que pasa realmente, es que se vierte una gran información de información cromática a nuestro cerebro. Un bebé apenas tiene habilidades de procesamiento, aparte de saber reconocer caras sonrientes. Un reciente experimento con un adulto que creció sin poder ver pero consiguió restaurar su visión, mostraba claramente que lo que «vemos» es, en un 90%, resultado de información procesada. Lo que «vemos», físicamente, es sólo luz, oscuridad, colores, sin significado alguno. Estos adquieren significado porque superponemos las imágenes visuales a nuestro propio concepto de la realidad. Creemos en un mundo con casas, coches, contaminación, trabajos deprimentes y crecientes índices de criminalidad; de modo que eso es lo que vemos.

La brujas normalmente creen que en el mundo hay mucho más que lo anterior, pero la mayoría de ellas comienzan con una edad bastante avanzada y la mayor parte de la impronta ya ha tenido lugar. De modo que resulta bastante duro pasar del «Yo creo» al «es parte de mi realidad; yo veo». Cambiar nuestros concepto de la realidad a fin de modificar los patrones usados por nuestro cerebro para estructurar la entrada de información sensorial, es extremadamente difícil. La gente lo consigue después de profundos traumas emocionales, o a través de experiencias cercanas a la muerte; o puede que a través de intensas experiencias puntuales. Aunque estas últimas normalmente se interpretan dentro del marco de la realidad actual de la persona («He visto un ángel…») y, por tanto, sirven para fortalecer los patrones existentes, en lugar de crear nuevos.

Puede que, originalmente, las ceremonias de iniciación tribal también tuviesen esta función: hacer flaquear las creencias de una persona sobre la realidad, lo suficiente para permitirle «ver» los fragmentos que faltan. La iniciación egipcia clásica, pasar tres días y tres noches en un sarcófago y viajando a través del inframundo en una prolongada experiencia cercana a la muerte, puede contemplarse de esta forma. Nuestra propia «cuna de los brujos», que es similar a la herramienta de privación sensorial del siglo XX, podría haber tenido un propósito similar. Junto al ritual y al uso de hierbas, podría haber servido para «abrir el tercer ojo» y haber propiciado iluminación. Con la correcta preparación, incluso nuestras ceremonias de iniciación actuales pueden aún tener este efecto. Pero requiere mucho trabajo ¡y también una mente muy abierta!

Iniciación Wicca Patricia Crowther

Todo el mundo tiene una visión diferente de la realidad. Como brujos, obviamente, no creemos en la magia, ya que la creencia en algo implica que la experiencia reside fuera de la realidad. Nosotros conocemos la magia. Aún y todo, incluso nuestra propia está enraizada en la realidad común a la que el resto del mundo está subscrito. En algún punto determinado, el Arte se interconecta con el mundo de nuestra vida diaria. Hay personal normales involucradas, que se reúnen en determinados días normales, que comen y beben cosas normales, y que, por lo demás, llevan (a menudo) vidas normales. De modo que nuestro patrón-realidad del Arte comienza como una subcategoría dentro del patrón de realidad de nuestra vida diaria. Y, te guste o no, esto también determina tu opinión sobre lo que es un Coven y lo que es el Arte.

¿Es el coven simplemente un grupo de amigos que se reúnen para celebrar un día festivo? ¿Es una oportunidad de aprendizaje a la que asistes para obtener tu grado, y así poder empezar por ti mismo y hacer lo que te apetezca? ¿Es una íntima afinidad, al menos tan cercana como un matrimonio? ¿Es una experiencia degradante en la que tienes que arrastrarte frente a la Suma Sacerdotisa hasta que Ella te considere digno de su atención? ¿O una experiencia inspiradora en la que puedes expresarte y ser creativo, en la que tus opiniones son apreciadas? ¿Qué significa un Coven para ti? ¿A qué se asemeja tu realidad-patrón de un Coven?

El Arte significa una gran variedad de cosas para una gran cantidad de personas. Para algunas, un Coven es algo tan cercano como estar casado. Para otras, es más parecido a una escuela a la que asistes para aprender tus lecciones y en la que el hecho de que te gusten tus compañeros de coven o tu Suma Sacerdotisa, no es realmente importante. Para algunas, el Arte es una corriente espiritual válida, que debe ser usada para el desarrollo espiritual. Para otras, es un sistema de magia que sirve para cambiar el mundo y ajustarlo a tus necesidades. Para algunas, el Arte es un conjunto bastantes estático de rituales que han de realizarse; incluso con su propia conjunto de leyes comunes. Para otros, es una forma de expresar tu vínculo con los Dioses, de la forma que resulte más apropiada en cada momento.

No serás el primero ni el último (ni siquiera un poquito especial especial) si en alguna ocasión te has llegado a sentir defraudado por lo que otras personas creen que es el Arte, o por la forma en la que otras personas usan el Arte. Y lo más probable es que tu también hayas defraudado a otras personas. No existe un único concepto sobre lo que es el Arte. Todo el mundo trae consigo sus propios temores y esperanzas del día a día, su propia realidad virtual; y aplican esto a nuevo segmento de la realidad: el Arte.

Después de 15 años de desarrollo del Arte en Holanda, nos encontramos en lo que podría interpretarse como «etapa de pubertad». La gente se rebela ante los libros, ante los grupos en los que crecieron, y deciden hacer las cosas por sí mismos.

Diversidad WiccaPor un lado, este desarrollo trae consigo diversidad. Como nos llevan diciendo los genetistas durante mucho tiempo: sin diversidad no puede haber vida; de modo que la diversidad podría verse como un signo saludable. Por otro lado, resulta más difícil separar «el Arte» de «la Gente» y darse cuenta de que, sí, puede que les guste el Arte, pero no la forma concreta en la que esas personas trabajan.

Para la mayoría de personas, la forma aceptada de entrar dentro del Arte es a través de un coven.

Incluso nuestro propio currículo, orientado a ayudar al practicante solitario, trata el tema del Coven, e intenta ayudar a las personas a entender cuáles son sus ideales, e identificar si estos son o no realistas.

En el Encargo, nos encontramos con la siguiente línea: «Mantened puro vuestro más alto ideal; no dejéis que nada os detenga…». Bellas palabras, que merece la pena recordar cuando nos enfrentemos al dilema de unirnos o no a un grupo particular de personas.

Los ideales y la realidad son como fuerzas opuestas: el que eleva el espíritu, y el que aplasta tu cabeza contra el barro. Como brujos, deberíamos de estar familiarizados con la capacidad de equilibrar fuerzas opuestas (complementarias). Entonces ¿por qué resulta tan dichosamente difícil mantener puros nuestros ideales cuando nos enfrentamos a la realidad 6.2?

Wiccan Rede
Primavera 1994
Vol. 15 Núm. 1

imágenes: subjective reality por ropes in the water, bajo CC, relativity por crackpop papercraft bajo y diversity cluck por chris, bajo CC